Abordar el colectivo no había sido tarea facil dada la taradez que portábamos, producto de alguna dudosa actividad después de la cena. Haber escalado los peldaños hasta llegar a la expendedora había sido más dificil que Calamaro venda su disco quíntuple y luego de varios intentos, logramos nuestro cometido.
Los dos caballeros que me acompañaban y yo colocamos las monedas en la ranura indicada sin saber que sería un viaje de ida que marcaría un antes y un después en nuestras vidas.
Una vez introducido el capital necesario para pagar el boleto, caminamos por el pasillo central hasta el fondo y nos ubicamos en la última fila, con cuidado de no chocarnos ninguna vieja ni de apoyarnos con fingida inocencia alguna dama desprevenida. Con los culos fríos producto del crudo otoño y dispuestos a calentarlos, nos sentamos al final del vehículo mientras el motor hacía las veces de estufa para upites.
Aquel había sido mi primer fin de semana de soltería post ruptura por lo que había decidido firmemente salir con La Hurraca y Poly a romper la noche de manera Sospechosa.
Los diálogos y las conversaciones con mis dos fieles amigos rozaban la estupidez, al punto de empezar a comparar los dibujitos animados y su apología a las drogas: "Pedro Picapiedra, prestá atención... Pedro-Pica-Piedra, ¡Está hablando del faso! Y ni hablar de Pablo Mármol, que está re duro", mientras a pocos metros una jovencita nos miraba con cara de desaprobación mostrando en sus ojos las ganas de querer tirarse con el colectivo en movimiento, o de denunciarnos por calumnias e injurias contra los héroes de la infancia.
Promediando el viaje, a la altura de mi actual hogar -Sí, me mudé- una señorita se dispuso a bajar de la nave y La Hurraca, devenido en buitre, le hechó el ojo. Mientras la mano de la joven mujer se posaba sobre el interruptor del timbre, mi querido amigo le hizo una radiografía de arriba a abajo, dejando kilos y kilos de baba alrededor, llegando a manchar incluso al chofer que poco entendía por qué su camisa celeste estaba manchada de un fluido dudoso.
-No, Hurraca, no, sentencié.
-¿Por qué no?
-Porque tiene cara triste.
-¿Y?
-Y que lo que menos necesitamos en este momento es un bajón.
-Tiene cara de necesitar amor, replicó.
-Error garrafal. El amor no se necesita, nadie necesita amor para vivir, es una estupidez. El amor se quiere o no se quiere y ya.
¡He dicho!
Recomendación
Si es la primera vez que visitás este blog o te "Enganchaste" hace poquito, te recomendaría que leas este post, después este, si te queda tiempo, este y si encima te quedan ganas, relojeá este.
Una recomendación nomás.
Siempre
...siempre me pregunté qué era el "cosito blanco" que llevan los curas en el cuello. Semanas enteras intentando descifrar el misterio, y aunque admito que hubiera sido más fácil acercarme a alguno y preguntarle, prefiero mantenerme lo más lejos posible de determinada gente.
Hoy, mientras esperaba a mi amiga María en la puerta del McDonald's de Florida y Sta Fé, un ensotanado a dos metros me trajo de vuelta la pregunta a la mente.
Cuando la petiza se arrimó, le pregunté apenas después de saludarnos y como tampoco supo decirme, opté por arrojar mi teoría:
Volver a las fuentes
A la hora señalada el despertador y el celular coreaban distintos timbres. Por un lado, el burro de Shrek arengando a un equino, y por el otro, el bip clásico de cualquier aparato para sacar gente de lo más hondo de la cama. Ambas melodías sonaban a la par, casi como una canción diabólica mal entonada por Las Botineras, malhumorando a cuanto cristiano lo oiga.
Decidido, y después de media hora de griterío tecnológico al lado de mi oído, opté por salir a enfrentar el mundo. Primero puse un pie sobre el piso -sin mover el resto del cuerpo de su posición original- y no tardé más de dos segundos en darme cuenta que fuera de las frazadas hacía frío suficiente como para salir a patear diarieros. Despues, levanté el culo, la panza, los hombros y por último, la otra patita.
La puteada más chica no se hizo esperar, y para cuando me quise dar cuenta del sueño que me acompañaba, del frío de cagarse y de las ganas de llamar para reportarme enfermo, ya estaba desnudo frente al espejo del baño a punto de meterme en la ducha.
Abrir las canillas de a una fue un suplicio, la bajísima temperatura de las mismas, impactando contra la palma de mis manos hicieron que la primer acción del día me cambiara el humor por completo. Una vez dentro del húmedo cúbil de la muerte, supuse las cosas serían diferentes, hasta que...
-La concha de la lora, el calefón debe estar apagado...
Para quienes no conozcan mi hogar, el calefón se encuentra en el lavaderito de la esquina del balcón, protegido solamente por una baranda. Llegar a accionarlo implicaba sercame como podía las bolas, atravesar el living, ir por los fósforos, volver al living, levantar la cortina y hacer el acto de encendimiento a la intemperie.
Una vez afuera, el viento en contra había convertido el toallón que me cubría las partes íntimas en una suerte de capa, donde el Batman inside estaba escondido por las bajas temperaturas y dificultaba, si la ocación lo ameritase, poder encontrarlo.
Prender el calefón tampoco fue tarea fácil, sobretodo para alguien como yo que tarda 23 minutos de reloj en cambiar una bombita de luz y desconoce por completo las virtudes de saber para qué sirven las cosas de dentro de una caja de herramientas. Así que después de prender varias varitas logré dar con la que resistió a la tempestad, apreté fuerte fuerte el botón de la izquierda y solo restaba contar. Faltaban cuarenta segundos, en los que no paré de sufrir, para asegurarme que nada detuviera la marcha de la pequeña llamita recién nacida y cuando vi que sobrevivía, apreté el botón cuatro para que el agua se sintiera más caliente y emprendí el camino de regreso.
Volví como pude, en el trayecto de vuelta creo que me llevé puesta a la gatita y seguramente me choqué una silla devolviendo los fósforos a su lugar de origen. Una estupidez tras otra, como suele ser mi vida cotidiana.
En conclusión, les recomiendo que con las bajas temperaturas que cachetean las mañanas del Conurbano, antes de emprender tal acto heróico como bañarse antes de ir a laburar, chequeen que todos los objetos que componen tremendo esfuerzo estén felizmente en funcionamiento. Sino, pagarán las consecuencias de que su Batman sea un sencillo y simple Bruno Díaz.
Sintético
Esquina de Irigoyen y Sta fé, 8.30 con Gonzalo esperando el Bondi.
Saco los anteojos del estuche y me los pongo.
-...
-Ya sé Gon que está medio nublado, pero así y todo me molesta la luz.
-¿Qué?
-Que aunque no haya tanta luz, a esta hora de la mañana me molesta.
-Probá arrancarte los ojos.
-Me gustan mis ojos.
-A Edipo no le fue tan mal.
-No, claro que no. La única cagada es que cuando iba por la calle le decían: "Hey, Mother fucker!"
-...
-Ok.
Entrevista
A Ricardo no lo conozco personalmente y, de su vida privada, no sé absolutamente nada. Empezamos a hablar en enero de este año por asuntos laborales y la verdad es que pegamos buena onda.
La cosa es que cansado de oir en los noticieros, leer en los diarios y escuchar a todo el mundo hablar -con supuesto conocimiento de causa- sobre la Gripe Chanchística, se me ocurrió preguntarle a él qué era lo que estaba sucediendo.
Demás está decir que Ricardo vive en México y que, lamentablamente, no la están pasando nada simpático. Acá la entrevista que le hice...
J: ¿Cómo te enteraste del tema este de la Gripe Porcina?
R: Me enteré porque de pronto nos bombardearon por todos los medios masivos, radio, periódico, televisan. Todas las noticias lo comenzaron a transmitir.
J: ¿Qué reacción tuviste en ese momento? ¿Contactaste a alguien cercano para hablar del tema?
R: En realidad no presté demasiada atención, pensé que era otro de esos chismes amarillistas que de pronto salen al aire. Al momento lo platiqué con mi esposa, le dije que mi visión de las cosas era que quizá era un modo de desviar la atención del público de un asunto más grave.
J: Justamente estaba preguntándome eso, si en un comienzo te había dado la sensación de "atacar" con esto para tapar otras cosas, algo así como una pantalla.
R: Sip, al principio me sonaba a esto. Te he de ser honesto, aún me suena de pronto a esto. Esto derivado de que, hay algunas cosas que no me hacen click.
J: ¿Por ejemplo? ¿Qué cosas no te hacen click aún?
R: Cuando hay algún choque, sabemos el nombre, medidas, escolaridad, color de piel y señas particulares de quienes chocaron.
J: Sí...
R: Ahora nos dicen que hay 20 muertos, y no dicen ni de que hospital, ni quienes son. Ahora, si se supone que es una enfermedad viral y murieron por ello, ¿No se supondría que la familia es entonces un foco de infección??
J: Seguramente, pero es algo que lamentablemente no sabremos, ¿Qué medidas se tomaron en estos últimos días con respecto a la profilaxis, al cuidado, etc.?
R: Nos recomendaron lavarnos las manos de manera frecuente, no saludar de beso ni de mano, usar cubre bocas o tapabocas en todo momento, evitar lugares donde haya concentración de personas: plazas, conciertos, etc. Si tienes algún malestar correr inmediatamente al hospital.
J: ¿Hay gente en las calles en estos momentos o está sitiada la ciudad?
R: Habemos personas que debemos salir por cuestiones de trabajo. En general si hay gente en las calles. Poca pero hay. Se habla de que el gobierno local quiere suspender toda actividad, lease económica, deportiva, etc.
J: ¿Te parece que ayudaría a que el virus no prolifere?
R: Quizá, pero me parece que lo que mas ayudaría es la información de lo que realmente está pasando.
J: Vos seguis señalando que esto es una pantalla. ¿Sentís que con tantas muerte, tanta paranoia entre los ciudadanos haya alguien que se ve favorecido con esto?
R: Si sabes, no me hace sentido por otro lado que de la nada fuimos una alerta de seguridad 4 ante la OMS. La verdad es que de pronto me da como la impresión de que lo que querían era tener a la menor cantidad de gente en la calle. Se habla de muchas cosas, se habla de un grupo terrorista que amenazó con atentados, se habla de que no es influenza sino algo mas fuerte,
J: Es todo especulación.
R: se habla de que es una manera de desviar la atención de todos. Se hace mas grande la paranoia
J: Y la ciudadanía lo único que sabe es que debe usar protector bucal y lavarse las manos. Como que la información brindada es insuficiente, ¿no?
R: Eso es lo que si tiene ya el pueblo.
J: La paranoia...
R: Si de hecho, si.
J: Comprendo.
J: ¿En este momento estás usando el protector bucal... seguís las "instrucciones" que bajaron del gobierno?
R: si, tengo que usar el protector por política del cliente en donde estamos trabajando. Y las manos de por si me las lavo, antes de comer y después de ir al baño.
J: perfecto.
R: Pero en mi casa no uso cubre bocas.
J: Si tuvieras la posibilidad de contactar algún funcionario, ¿Qué le preguntarías en este momento o qué le pedirías?
R: Saber en que hospital en donde han ocurrido las muertes.
J: Para tener un poco más claro el asunto.
R: Exacto.
R: De esa respuesta y la reacción del funcionario se derivaría mi conclusión y posiblemente la siguiente pregunta.
J: Dejando de lado las especulaciones, sé que DF se caracteriza por ser una ciudad donde el tránsito es un caos, ¿Cómo está la ciudad en estos últimos días?
R: Una chulada, no sabes que cosa tan maravillosa. Fíjate, mi casa (tu casa cuando gustes) al trabajo hago generalmente unos 50 minutos. Ayer y hoy llegué en 20 minutos. La ciudad está sin caos, pero esto se debe a que los niños no están yendo al escuela.
J: Pobres padres soportando a los crios..
R: jajaja, estoy de acuerdo. De hecho eso ha sido un problema, porque muchos padres no tienen con quien dejar a los niños, así que a muhos les dió por pedir vacaciones o encargarlos con algún vecino o familiar. Esto en el caso de ambos padres trabajadores. Y la orden oficial es que las clases de reanudan el 6 de Mayo.
J: Comprendo... otra pregunta: ¿Se habló ya oficialmente cuanto tiempo más va a seguir el alerta, la ciudad casi sitiada, etc.?
R: No hay nada oficial, únicamente lo de las escuelas que es al 6 de Mayo. Ayer en las noticias se tocó el tema de imponer un estado de sitio. Eso me parece demasiado. Porque obliga por ley la supresión de garantías individuales, la mas importante el libre tránsito. Si tuviéramos los números y la información correcta, se podría quizás, aceptar la medida, pero dado el estado de paranoia en el cual nos estamos no creo que sea lo mas conveniente.
J: Eso es lo que más aterra a la población: la falta de información, la poca comunicación de los organismos oficiales, la posibilidad del estado de sitio
R: Exacto.
J: No sé qué más preguntarte, así que te dejo ahora vos que aportes lo que quieras, o cuentes algo que no te haya preguntado
R: Quizá aclarar que el grueso de la población se queda únicamente con lo que le dan de comer las noticias de la TV, a mi me gusta preguntar un poco mas y pensar que eso es solo un 10% de la realidad.
J: Opino igual cuando pasan cosas así en mi país
R: Lo que es un hecho es que ya sea que en verdad es una epidemia o un pantalla, no tenemos las piezas del rompecabezas. O sea, que como decimos, en todos lados se cuecen habas.
J: Conjuntamente con estas noticias salen, muy por debajo de la mesa, otras noticias de enfrentamientos gravísimos entre carteles de droga y la participación de determinados grupos policiales involucrados.
R: Exacto, de hecho, antes de la visita de Obama, apenas se publico de un caso en el cual se detuvo a un narco con una artillería completísima, y entre todo lo que le incautaron, apareció una ametralladora antitanques, capaz de perforar blindaje. En fin, Julián, muchas gracias por escuchar, gracias por hablar y tranquilo, que estamos bien.
Fin.
Ya sé, no es una cosa experta y fue todo improvisado.
